Citas, expedientes, recetas, caja e inventario en un mismo sitio. Se abre en cualquier computadora o celular y lo entiende toda tu gente desde el primer día.
No es que la clínica trabaje mal. Es que la libreta, el Excel y el cuaderno de citas no se hablan entre ellos, y el que paga esa diferencia eres tú al final del mes.
No son nueve programas distintos: es uno solo donde la cita, el expediente, la receta y el cobro son la misma historia.
Calendario por día, mes o lista. Se agenda tocando el espacio libre y cada cita cambia de color según vaya: programada, confirmada, atendida o no asistió.
Historial completo del paciente, con alergias siempre a la vista. Las plantillas de consulta las arma cada clínica: lo que anota un dentista no es lo que anota un pediatra.
Se imprimen o se mandan al paciente, con el membrete de la clínica y guardadas en el expediente.
Cobros del día, servicios, y al cierre saber cuánto entró sin sacar la calculadora.
Medicamentos e insumos con existencias, kardex y aviso cuando algo está por acabarse. Se vende desde la misma caja.
El paciente recibe su recordatorio y confirma con un toque. Menos citas perdidas, que es plata que ya no se recupera.
El paciente firma con el dedo y el PDF queda guardado en su expediente. Se acabó el folder de hojas sueltas.
Ingresos por médico y por servicio, pacientes nuevos e inasistencias. Saber qué deja dinero y qué no.
Una página propia de la clínica donde el paciente ve los horarios reales y aparta su cita, aunque sea domingo.
Se agenda tocando el espacio libre: la cita nace con su hora puesta y ves de una vez qué está ocupado. El color dice cómo va cada una sin tener que abrirla.
Las hojas de consulta las armas tú, campo por campo. Y lo ya guardado no cambia nunca: cada consulta conserva lo que se anotó ese día, aunque después cambies la plantilla.
Nadie tiene que aprender a programar nada.
Me cuentas de qué es tu clínica y cuántos son. Sin formularios ni llamadas de ventas.
Con tu nombre, tu logo, tus médicos y tus horarios. Ese mismo día puedes entrar.
Con tus pacientes de verdad. Si no te sirve, no pagas nada y te llevas tu información.
Un pago al mes, cancelas cuando quieras. Sin costo de instalación y sin cobrarte por cada paciente que agregues.
Los precios están en dólares y se cobran en quetzales al cambio del día. Si pagas el año completo, dos meses van por mi cuenta.
Escríbeme por WhatsApp y te la dejo montada con tu nombre, tus médicos y tus horarios. Catorce días para probarla con pacientes de verdad; si no te sirve, no pagas nada.
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